Llegó la hora de avanzar hacia una mayor integración

Hoy  la comunidad manquehuina se prepara para transformarse en un colegio mixto. La implementación del nuevo sistema comenzará en marzo de 2017 con Pre Kínder,  Primero y Tercero Básico, lo cual significa que el colegio será mixto hasta Cuarto Básico el año 2018.  Así el  2027, egresará nuestra primera generación mixta.

El proceso realizado el año 1994 que permitió la incorporación  de estudiantes mujeres en un colegio que por 40 años había sido sólo de hombres, fue una experiencia que positivamente  transformó  la comunidad de los Sagrados Corazones de Manquehue.

Respondiendo a su misión  de formar a sus estudiantes no  sólo para el hoy, sino principalmente para el mañana, el colegio se propuso y decidió avanzar en una  mejor y mayor integración de hombres y mujeres.

Al evidenciar con los años que la adopción de una educación segregada, erróneamente  llamada “coeducación”, no estaba integrando a los alumnos en  una sociabilidad sin estereotipos ni  prejuicios  contrarios al pleno  desarrollo  de ambos géneros, el colegio comenzó a estudiar la implementación de un sistema educacional mixto que concordara plenamente con su rol coeducador  y con la evolución de la sociedad en los nuevos tiempos.

Para la coordinadora del Segundo Ciclo, Verónica Rojas, “cuando coeducamos queremos eliminar el predominio de un género sobre el otro, lo que significa que todas las personas sean formadas por igual en un sistema de valores, comportamientos, normas y expectativas que no esté jerarquizado en función del sexo”.

Si la vida es mixta, si la educación pre escolar y terciaria es mixta, si el mundo del trabajo es mixto, si toda la vida fuera del colegio es mixta,  ¿por qué seguir separando hombres de mujeres?

Si no hay evidencia que respalde la segregación por género y si se  cree profundamente que este esquema no prepara adecuadamente a nuestras y nuestros estudiantes para la vida, ¿no será el momento de modificar este sistema?

Estas interrogantes fueron tomando fuerza y motivaron a la  Dirección del colegio a proponer al Directorio pasar del sistema segregado por género a un colegio mixto.

Con este propósito se da origen a un equipo especializado  integrado por las coordinadoras de Primer y Segundo ciclo,  Paulina Vergara y Verónica Rojas, por el jefe del departamento de Orientación y Psicología, Cécil Araneda  y por la profesora Andrea Valenzuela. Esta comisión fue la encargada de  presentar la propuesta técnica al rector y su equipo directivo, diseñar el cambio y monitorear su  implementación.  Con respecto a este trabajo Verónica Rojas señala “Lo primero que hicimos fue encuestar a toda la comunidad para diagnosticar el porcentaje de adhesión y definir la progresión. También se han  estructurado jornadas con docentes y paradocentes destinadas al análisis del sistema educacional mixto y lo que  implica su implementación y desarrollo”.

A raíz del mayoritario apoyo y de las sugerencias en pos de la implementación de un sistema mixto  que arrojaron  los resultados de las encuestas realizadas a docentes, paradocentes, familias antiguas y nuevas y a los estudiantes,  se evidenció  el amplio respaldo  para dar inicio a esta apertura y además  ampliar el sistema mixto hasta  Tercero Básico entre los años 2017 y 2018. Es así como en Junio del presente año, la Dirección del Colegio, en conjunto con el equipo especializado y  el Directorio,  definen con claridad la gradualidad del proceso y lo informan formalmente  a todos los padres y apoderados del colegio.

La comunidad manquehuina acogió con entusiasmo el cambio propuesto. María Inés Puig, apoderada del colegio, señala que el sistema educacional mixto es un gran paso para que niños/as  se preparen para una vida que es mixta. “Si no aprenden a relacionarse y respetarse desde chicos, les será más difícil al salir del colegio y sobre todo en la universidad,  donde el cambio ya es grande”.  Incluso su opinión va más allá al decir que  “Me encantaría que el colegio sea mixto en todos los niveles, pero entiendo que no es fácil hacerlo de un año a otro. Quizás y ojalá se fueran realizando acciones en ese camino como talleres, más actividades y asignaturas mixtas”.

La mixtura es fundamental para el éxito del proyecto de integración del colegio, ya que la inclusión se fundamenta en la diferencia y la diferencia de géneros es una de esas tantas.

Para este artículo fueron entrevistados  muchos otros padres del colegio  que reafirmaron la confianza en  esta iniciativa. Incluso muchos de ellos  manifestaron querer  la  extensión de este sistema  hacia niveles superiores.  María Luisa Castillo es una de ellos,  “me parecería muy positivo que al  revolver los cursos frecuentemente, esta mezcla se realizara de manera mixta. Creo que es la única forma de lograr una educación igualitaria en materia de género y a la vez,  es una muy buena herramienta para desarrollar aún más la empatía, la tolerancia a la diferencia y por lo mismo,  combatir el bulling”. María Luisa trabaja  en proyectos de inclusión y al respecto agrega: “la mixtura es fundamental para el éxito del proyecto de integración del colegio, ya que la inclusión se fundamenta en la diferencia y la diferencia de géneros es una de esas tantas”.

Por otra parte, existen naturales aprensiones en algunos miembros de la comunidad  frente a cómo será la  implementación de este nuevo sistema educativo. Consultada sobre este tema, Andrea Valenzuela, profesora a cargo del equipo de  mixtura señala que  “el paso a ser un colegio mixto es tan relevante que debe ser un proceso tan cuidado como lo fue con la llegada de las mujeres al  Manquehue el año 94, donde nada quedó al azar. Para esto se ha diseñado un plan de trabajo que implica un equipo técnico a cargo de desarrollar un proyecto cuya  implementación sea muy bien estudiada y establecida”.

Según la coordinadora del Primer  ciclo, Paulina Vergara, “ el paso de los cursos  segregados  a la modalidad mixta es un paso necesario pero no suficiente, ya que debemos realizar un trabajo intencionado respecto a la integración efectiva  y positiva entre  hombres y mujeres; en donde cada uno pueda desarrollar al máximo sus potencialidades, acceder a las mismas oportunidades,  valorar  y respetar las diferencias, en este caso de género, entendiendo que justamente éstas son las que enriquecen la vida en  comunidad. Para lograr esto es muy importante  que todos los actores de la comunidad tomen  conciencia sobre las  acciones, pensamientos y creencias con respecto al género, que muchas veces responden a estereotipos que nos limitan y, por otra parte, actuar sobre las fuerzas culturales que nos rigen. Esto  permitirá generar un cambio auténtico, es decir, intervenir desde el tiempo, las oportunidades, el lenguaje, las interacciones y relaciones, el ambiente físico, las rutinas y estructuras”.

Las grandes ventajas sociales de un Colegio Mixto

A lo largo de la vida, tratamos y trataremos a nivel cotidiano con personas del sexo opuesto no solamente en el entorno de pareja o de familia, sino en toda clase de relaciones. Es por ello  que cada día resulta más importante que los niños y adolescentes aprendan a relacionarse con el sexo opuesto de la forma más natural posible.

El colegio es un lugar donde el niño aprende a adaptarse a la sociedad, y si la sociedad es una donde conviven hombres y mujeres, en el colegio también debería  ser así.

Especialistas en el área educativa coinciden en que los establecimientos mixtos generan un mejor desarrollo de las habilidades sociales y un ambiente mucho más parecido al de la vida real. En ese sentido, al poner  en un primer lugar los objetivos de la educación especialmente en términos de  integración, lo que se  busca es que la sala de clases testimonie la realidad de un país y eso pasa por reconocer y apreciar distintos tipos de cultura, sexo y nivel socioeconómico.  Los colegios mixtos avanzan en esa dirección y es dable apreciar que ha habido una tendencia internacional hacia  la  integración de niños/ as en las aulas, donde la socialización de género se da en un contexto más natural.

A su vez, resulta  importante  que los padres  definan qué quieren para sus hijos antes de matricularlos en un colegio. Si lo que se busca es una excelencia académica o un sistema totalmente bilingüe,  claramente no debería importar  si el colegio es mixto o no, sino sólo apreciar los resultados de la PSU o el SIMCE, o si los alumnos dominen dos o más  idiomas a la perfección. Pero si a un papá o mamá le interesa que sus hijos desarrollen, además, habilidades  sociales y  principios de sana convivencia como la tolerancia y el respeto, será más fácil que lo encuentren y aprendan en un colegio mixto.

Por otra parte, tanto los padres como los educadores concuerdan que los niños/as  tienen aptitudes y psicologías distintas. Con respecto a esto, las opiniones mayoritariamente apuntan a que ello justamente  reafirma la importancia de educarlos juntos, de ayudarlos a  aprender a convivir con lo diferente y desarrollar  un  respeto mutuo.  Sus  diferencias naturales sólo contribuyen a   enriquecer la relación entre unos y otras.

En términos sociales, la naturalidad con que se enfrenta la vida universitaria y laboral no se da con la misma facilidad para aquéllos que vienen de colegios mixtos que para los que han sido educados en un sistema segregado por géneros.

Al ser consultado Fernando Maffioletti,  rector de los Sagrados Corazones de Manquehue,  a raíz de la implementación de cursos mixtos de manera progresiva en este colegio a partir del 2017, señala que  “la misión que tenemos es preparar de la mejor manera posible a nuestras/os  estudiantes para la vida que ellos van a vivir, para que se desempeñen adecuadamente y aporten en la construcción de la Iglesia y la sociedad en nuestro siglo XXI de acuerdo a los nuevos desafíos que se les plantean.  Ellas/os serán protagonistas de una sociedad cada vez más equitativa e inclusiva, con una progresiva complementariedad entre hombres y mujeres en todas las esferas y dimensiones de la vida familiar, laboral, social, política y gremial; y para que esa complementariedad sea plena,  es necesario que en la cotidianeidad del día a día nuestras alumnas y alumnos  desarrollen conjuntamente las habilidades para interactuar colaborativamente y trabajar en equipo con personas diversas, reconociendo y valorando la riqueza de esa diversidad. En estas dos perspectivas, habilidades y valoración de la diversidad, los temas de género son hoy centrales; y por eso la idea es que trabajemos también en los niveles en que aún tendremos a los niños en una sala y a las niñas en otra”.

Muchas consideraciones más podrían agregarse y opiniones contradictorias siempre existirán. No obstante, no puede desconocerse que, comparando las realidades profesionales y laborales del hoy con las de un no lejano ayer, las diferencias en la participación en ellas de hombres y mujeres son profundas,  indiscutiblemente significativas y con definitivos rangos y proyecciones de igualdad.  Es ésta una realidad que no cabe ser desconocida y que resulta  ineludible tenerla presente en el campo educacional.

Comisión de Comunicaciones CPP